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Un cambio cultural en los cuidados: claves de la reforma de discapacidad y dependencia

Fuente: OGCLD

Captura de pantalla con algunos de los participantes en el webinar

Webinar celebrado por el Observatorio Global de Cuidados de Larga Duración y el Grupo de Interés sobre Cuidados de Larga Duración en España

El Observatorio Global de Cuidados de Larga Duración y el Grupo de Interés sobre Cuidados de Larga Duración en España celebraron un seminario web para analizar la reforma de las leyes de discapacidad y dependencia, recientemente aprobada por el Congreso de los Diputados y actualmente en tramitación en el Senado. Durante el encuentro, responsables del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 destacaron que la modificación normativa supone un cambio de paradigma en el sistema de apoyos y cuidados, situando en el centro los derechos, la autonomía personal y el proyecto de vida de cada persona.

La directora general del IMSERSO, Maite Sancho, explicó que la reforma responde a los profundos cambios sociales y demográficos producidos en las últimas dos décadas. En este sentido, subrayó la necesidad de adaptar el sistema a las preferencias de las personas mayores y con discapacidad, que mayoritariamente desean permanecer en sus hogares y entornos habituales cuando necesitan apoyos y cuidados. Asimismo, defendió la transición desde un modelo más institucional hacia otro basado en la promoción de la autonomía personal, la atención centrada en la persona y el fortalecimiento de los apoyos comunitarios.

Por su parte, el director general de Derechos de las Personas con Discapacidad, Jesús Martín Blanco, destacó que la reforma pretende hacer efectivos los principios recogidos en el artículo 49 de la Constitución, reforzando derechos como la accesibilidad universal, la inclusión, la vida independiente y la igualdad de oportunidades. Entre las principales novedades, resaltó el reconocimiento de la accesibilidad como un derecho exigible, la eliminación de barreras arquitectónicas, avances en salud, vivienda, empleo y cultura, así como medidas específicas para mujeres, infancia y personas con grandes necesidades de apoyo.

Además, señaló que la nueva normativa simplificará procedimientos administrativos mediante el reconocimiento automático de determinados grados de discapacidad a las personas que ya tengan reconocida una situación de dependencia. También incorpora instrumentos para garantizar el acceso a la justicia, combatir la discriminación y promover una imagen de la discapacidad basada en los derechos y la plena ciudadanía.

Durante su intervención, la subdirectora general adjunta de Planificación, Ordenación y Evaluación del IMSERSO, Elia Gómez, incidió en que la reforma abandona la visión asistencialista tradicional para avanzar hacia un modelo fundamentado en los derechos humanos. Según explicó, el sistema dejará de organizarse en torno a los recursos disponibles para hacerlo en función de las necesidades, deseos y preferencias de cada persona.

Entre las novedades más relevantes destacó la ampliación del concepto de dependencia, que pasa a contemplar también factores relacionados con el entorno, la accesibilidad o la participación social. Asimismo, la reforma incorpora medidas para avanzar hacia una atención libre de sujeciones, impulsa un uso ético de la tecnología y elimina las incompatibilidades que limitaban la combinación de prestaciones y servicios.

El nuevo modelo refuerza, además, servicios como la teleasistencia, la ayuda a domicilio, la asistencia personal y los centros de día, orientándolos a favorecer la autonomía, la participación social y la permanencia en la comunidad. También prevé nuevas fórmulas residenciales y de convivencia, incluyendo servicios de apoyo en vivienda y experiencias de vivienda colaborativa o cohousing.

Otro de los aspectos destacados es el reconocimiento de derechos específicos para las personas cuidadoras, especialmente para quienes asumen el cuidado principal en el entorno familiar. La reforma contempla medidas de formación, apoyo y conciliación, así como garantías para asegurar la continuidad de los cuidados en situaciones de enfermedad o ausencia de la persona cuidadora principal.

Los responsables del Ministerio coincidieron en señalar que la reforma deberá acompañarse de importantes transformaciones organizativas, profesionales y culturales para que sus objetivos puedan materializarse. En este sentido, recordaron que el Gobierno prevé una importante inversión adicional destinada a reforzar el sistema y avanzar en la implantación del nuevo modelo de apoyos y cuidados.

Durante el coloquio posterior, las personas participantes abordaron cuestiones relacionadas con la aplicación práctica de la norma, la futura modificación de los baremos de valoración de la dependencia, la situación de las personas cuidadoras y el desarrollo reglamentario necesario para hacer efectivos muchos de los derechos y medidas incorporados en la reforma.

El seminario puso de manifiesto la relevancia de una reforma que aspira a transformar el sistema de cuidados de larga duración en España y que, según sus impulsores, busca garantizar una mayor libertad de elección, más autonomía y una vida en comunidad para las personas mayores, las personas con discapacidad y quienes precisan apoyos para desarrollar su proyecto de vida.