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Jesús Norberto Fernández (PMP): "A los mayores nos preocupan nuestros hijos y nietos y a ellos les preocupa nuestra calidad de vida"

Fuente: Daniela Saltos/Diario El Mundo

Jesús Norberto Fernández

Entrevista publicada en el diario El Mundo

Dicen que "todos estamos en el mismo barco", y no había sido tan cierto como cuando hablamos de economía, sobre todo, en materia de pensiones. Lo que afecta a los mayores hoy impactará también a los del mañana. Para 2055, la población mayor a 65 años representaría un 30,5% de la población española, según las Proyecciones de la población del Instituto Nacional de Estadística (INE). "Tenemos que prepararnos para lo que va a ser un pico en el envejecimiento y tenemos que andar rápido para promover leyes que garanticen esos derechos de las personas mayores", asegura Jesús Norberto Fernández (Alcazarquivir, 72 años), presidente de la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP), que recoge alrededor de 15.000 asociaciones, en una entrevista con EL MUNDO para hablar sobre la situación actual de los mayores en España.

¿Cuáles son las principales demandas de la plataforma que no han sido satisfechas?

Hay muchas, ciertamente. Lo primero es en el ámbito de las pensiones. Tenemos que blindar nuestro sistema público de pensiones en la Constitución, un sistema que revalorice permanentemente en función del incremento del coste de la vida. Pero no solo es un problema de revalorizar, sino de aumentar los porcentajes, como en las pensiones mínimas, las no contributivas y el ingreso mínimo vital. Son satisfactorias las medidas que se han tomado hasta ahora, pero tenemos que hacer una acción mantenida para sacar a quienes están en una situación de pobreza, gobierne quien gobierne.

¿Sobre el gasto?

Tenemos que prepararnos para poder invertir, como ocurrirá en 2025, en torno al 15% del PIB en gasto en pensiones. Pero a mí me gusta decir una cosa y es que por cada euro que gastamos en pensiones el Estado recupera 45 céntimos a través de la cotización del IRPF que pagan los pensionistas y por el consumo que producen los mayores con el IVA. Por tanto, sepamos ver también que no solo es una política de gasto, es una política de inversión, porque los mayores en este momento representan en torno al 26% del PIB y el 40% del consumo anual.

¿Pasa algo similar con la sanidad?

Ciertamente nosotros somos los consumidores del 50% del sistema sanitario, sea primario o especializado y el 75% del gasto farmacéutico. Nosotros lo que decimos es que el sistema tiene que girar la cabeza y mirar hacia el sector de los mayores porque es su gran cliente y tiene que reformar sus estrategias para atender adecuadamente a las personas mayores, sobre todo más allá de los 75 años cuando aparecen enfermedades crónicas, pluripatologías, polimedicación.

¿Y sobre la Ley de Dependencia sobre la que se han planteado algunas enmiendas a finales del año?

Tenemos que ponernos de acuerdo como país para un tema que es estratégicamente clave, porque la atención a la dependencia es un derecho y aquí no podemos tirarnos los trastos a la cabeza unas opciones políticas y otras. Es un tema de Estado. Ahora mismo hay listas de espera. No se cubre a toda la demanda que tenemos. Y todas las mejoras que planteamos cuestan dinero, porque en este momento la ley está infrafinanciada. Solo estamos gastando un 0,8% del PIB, cuando la media europea en gastos de cuidados está en torno al 1,6%.Y esto de nuevo no es solo un tema de gasto, es un tema de inversión. Eso supondrá crear cientos de miles de puestos de trabajo, que será una fuente de empleo fundamental para mujeres, para jóvenes y para parados de larga duración, aquellos que expulsan muchas veces las empresas a los 45 o 50 años o no los contratan porque ya los discriminan por edad.

En este sentido, se habla mucho de una brecha generacional. ¿Cómo ve la plataforma esta situación?

Yo creo que en la sociedad en sí este debate no se percibe como tal. Nosotros los mayores estamos preocupados de la situación de nuestros hijos y de nuestros nietos. Y nuestros hijos y nuestros nietos están preocupados sobre la calidad de vida, la tranquilidad y la seguridad de las personas mayores. Yo pienso que sigue habiendo un contrato social y una reciprocidad entre las diversas generaciones. La situación de los mayores a nivel económico es muy dual porque hay gente que sí tiene determinadas pensiones por encima del salario mínimo, pero hay otro 50% de pensionistas que están con unas condiciones de vida muy vulnerables. Es decir, tenemos los mismos problemas que tienen los jóvenes y ambos colectivos deben mejorar su su situación. Nosotros debemos mejorar nuestro sistema y garantizar nuestro sistema de público de pensiones y los jóvenes tienen que mejorar, a través de la acción cooperativa, un planteamiento de políticas de renta y de distribución de beneficios en las empresas para aumentar los salarios y que les permita tener estabilidad, que sean empleos de calidad y que les permitan acceder a los bienes, servicios y a la vivienda.

Esta reciprocidad también se ve en el tema de la digitalización, sobre todo porque afecta directamente al acceso a servicios y recursos. ¿Cómo ven este ámbito?

Aunque un 70% de quienes tienen 65 a 75 años maneja bien las nuevas tecnologías, en los mayores de 75 apenas llega al 30%. Esto genera dificultades para acceder a servicios, especialmente bancarios. Por eso promovemos sistemas multicanal que garanticen la atención telefónica y presencial, accesibilidad a sucursales y agentes comerciales en el medio rural. La mitad de los ahorros y depósitos bancarios son de mayores de 65 años: su inclusión financiera es fundamental.


Esta entrevista se publicó  primeramente en el diario El Mundo